De qué hablamos cuando hablamos de…

Creo no equivocarme al afirmar que muchas de las discusiones que surgen en el submundo blogger tienen relación con un hecho tan básico que parece ser obviado en toda discusión: esto es que al discutir sobre un tema, todos tenemos conceptos distintos de qué es lo que está en discusión. No se trata de que cada quien opine sobre cuestiones que nada tengan que ver entre sí, sino que al tratar un mismo tópico, cada voz se refiere a aspectos distintos de éste; a veces, tan distintos, que pareciera que cada cual reflexiona sobre una materia diferente. En otras palabras, me atrevo a afirmar que el problema de fondo (o al menos, uno de ellos) es que al no existir conceptos claros y definidos sobre los cuales hacer discusión, rara vez se llega más allá de confrontaciones tangenciales de las posturas individuales. Por ejemplo, pongamos el caso de las discusiones sobre si las bitácoras/weblogs pueden o deberían ser considerados o denominados “medios sociales”, discusión actualmente en curso en Bitácoras.org. Al no existir una definición de lo que los participantes entiendan por “medio social” (menos aún por bitácora/weblog, y ni hablar de una clasificación dentro de éstas/os), cada participante de la discusión aporta enfoques totalmente distintos, lo que si bien ciertamente es enriquecedor en el sentido de ampliar el campo del concepto, conlleva inevitablemente a lo que denominaba como confrontaciones tangenciales entre las diferentes posturas, de manera tal que —al menos en mi opinión— no se produce una construcción definitiva de un diálogo. Es como si nos pusiéramos a discutir sobre las manzanas, y mientras unos critican a las manzanas rojas, otros alaban a las verdes y otros opinaran que las manzanas amarillas hacen una excelente mermelada. Claramente, está bien todo lo que podamos decir, pero si nuestra meta es discutir sobre si las manzanas son dulces, considero absolutamente necesario, en primer término, determinar sobre qué tipo de manzanas habremos de opinar. Luego de haber expuesto nuestros puntos de vista sobre la dulzura de las manzanas rojas-verdes-o-amarillas, nos encontraremos en oportunidad de discutir sobre las otros tipos de manzana, teniendo claro el hecho de que todos quienes deseen aportar su opinión puedan hacerlo en un mismo nivel que los demás participantes en la discusión.

KVCD

Luego de que, por curiosidad comenzara a buscar de qué se trataba esto de KVCD, y tras haber hecho un par de pruebas, he podido comprobar que este “estándar alternativo” funciona realmente bien. Pero ¿qué es KVCD? En pocas y simples palabras, es una modificación al estándar VCD que permite, entre otras cosas, almacenar alrededor de 120 minutos de video en un CD de 700MB/80min. (los más comunes en el mercado). También existen otras especificaciones KVCD diseñadas para otros fines (por ejemplo, para almacenar hasta 360 minutos de video en un CD y otras propuestas para video con calidad de DVD). En la práctica, utilizar las propuestas de KVCD permite a quienes no tenemos grabador de DVD poder disfrutar de videos de buena calidad, grabados en CDs corrientes, sin tener que parar a mitad de la película para hacer el cambio de disco, y que funcionan en la gran mayoría de reproductores de DVD caseros.

Para más detalles, les sugiero que visiten su página con templates para TMPGEnc (el encoder más popular para transformar videos a formato MPEG) y juzguen por sí mismos qué tal les parecen las diferentes propuestas de KVCD.

Rediseño (otro más)

Tómese la hoja de estilos, modifíquela tan poco como para que el esfuerzo no sea extenuante, pero tanto como para que sea notorio a simple vista… ya está, tiene usted un nuevo diseño de su blog

Nota: como medida precautoria, asegúrese de que su número de rediseños no exceda a su número de posts.

Caracteriología

—  Pues bien. En el mundo están los cretinos, los imbéciles, los estúpidos y los locos.

—  ¿Falta algo?

—   Sí. Nosotros dos, por ejemplo. O, al menos, no es por ofender, yo. En suma todo el mundo, si se mira bien, participa de alguna de esas categorías. Cada uno de nosotros de vez en cuando es un cretino, un imbécil, un estúpido o un loco. Digamos que la persona normal es la que combina razonablemente todos esos componentes o tipos ideales… El genio es el que pone en juego uno de esos componentes de manera vertiginosa, alimetándolo con los demás.
El cretino ni siquiera habla, babea, es espástico. Se aplasta el helado contra la frente, no puede ni coordinar los movimientos. Entra en la puerta giratoria por el lado opuesto.

Continue reading “Caracteriología”

Hacia WordPress 1.5

Actualmente en versión gamma, esta nueva versión de WordPress promete, y aunque aún se encuentre a medio camino en cuanto a las características programadas para la versión 2.0 (¡¡¡blogs múltiples!!!), vale la pena echarle un vistazo.

En cuanto a las novedades, aquellas más notables a primera vista son aquellas relacionadas con la interfaz de administración: una nueva página de entrada aguarda ahora, anunciándonos cuál ha sido la actividad más reciente en el blog en cuanto a posts y comentarios (aprobados/en moderación), junto unas escuetas pero útiles estadísticas sobre esto mismo. Por otra parte, los paneles de administración han disminuído, reorganizando algunas de las funcionalidades para una mayor usabilidad. Surge también un nuevo menú: Presentation, desde donde ahora es posible controlar el aspecto de nuestro blog a través de “themes”. Por último, dentro de las opciones para moderar comentarios, aparece finalmente una útil “lista negra” o blacklist para controlar el maldito spam.

Sobre las novedades “invisibles” al usuario, pueden dirigirse a esta entrevista con Matt Mullenweg y Ryan Boren.

Stereophonics – You Gotta Go There To Come Back (2003)

Stereophonics - You Gotta Go There To Come BackHe decidido volver a los comentarios de discos de la mano de You Gotta Go There To Come Back, cuarto disco de los galeses de Stereophonics, una banda que desde su debut (desde que escuché su disco debut, debería decir más bien) se ha convertido en una de mis favoritas, y que con cada nueva entrega han evidenciado un proceso de crecimiento que es a la vez tan ordenado y lineal como para ser siempre reconocibles e identificables con su estilo de siempre, y a su vez lo bastante progresivo y “madurativo” como para no autoplagiarse continuamente, sino ir presentando facetas cada vez más ricas en nuevas sonoridades y texturas.

Vamos al disco: a manera de revisión general, hay que decir que el sonido de You Gotta Go There… está muy acorde con la estética que nos presenta desde su misma portada, la sensación que deja es de una verdadera experiencia vintage, que lejos de sonar añejo o anticuado, otorga a Stereophonics un toque de una sencilla sofistificación —nótese el oximorón— que raramente es posible escuchar en algún disco. Como alguien comentaba por ahí, si Stereophonics siempre había sido una de las promesas del rock británico del cambio de siglo pero que sin embargo nunca había logrado levantar vuelo fuera de Europa por su absoluta falta de actitud de rock star (algo de lo cual me parece que, curiosamente, también Coldplay carece totalmente, pero que claramente no se ha convertido en obstáculo para ellos), es en este disco donde podemos empezar a vislumbrar sus primeros atisbos, sobre todo (y quizás exclusivamente) en Madame Helga, el primer single promocional, calificado por aquel comentarista cuyo nombre definitivamente no logro recordar como el gran single que podría abrir las puertas del mercado norteamericano —un dato que a esta fecha ya podría ser revisado de acuerdo a sus cifras de ventas, pero que de todas maneras no es lo que nos interesa acá.

En cuanto al resto del disco, hay que decir que es bastante distinto a lo auspiciado por Madame Helga. Help Me, la canción de casi 7 minutos que abre el disco, resulta francamente decepcionante: profundamente monótona, es sin lugar a dudas la canción más descartable del disco. Afortunadamente, no se puede decir lo mismo de las pistas restantes: desde la suavidad y calma de Getaway, el sonido clásico de Nothing Precious At All (sobre todo por una batería que no deja de evocarme a John Bonham, el fallecido baterista de Led Zeppelin), el toque cuasi-céltico de Rainbows and Pots of Gold y la sentida, melancólica y desgarradora Since I Told You It’s Over, You Gotta Go There… es simplemente un buenísimo disco, tal como Stereophonics nos tiene acostumbrados, pero con las innovaciones necesarias en arreglos y estilo para constituirse en una pieza entrañable.