¡Maldito Spam!

Uno de los más grandes dolores de cabeza que tenía que soportar al estar sin internet era aguantarme la sorpresa de encontrar en mi cuenta de correo electrónico notificaciones por más de 200 comentarios recibidos en un día en este weblog, que, claro está, no respondían a ninguna explosión de fama ni mucho menos, sino a la exclusiva obra de algún ocioso spammer. Por eso, al darme cuenta de que a alguien se le había ocurrido inventar un plugin para moderar los comentarios que correspondieran con una lista de expresiones “prohibidas” (en otras palabras, una vil pero útil copia del MT-Blacklist), casi me puse a saltar en un pie de la alegría. Lamentablemente, y como estas cosas no pueden ser perfectas, ahora resulta que el dichoso plugin también está eliminando algunos comentarios que no debían haber sido borrados. Así que dos cosas: si comentas en este blog y tu comentario no aparece, no me eches la culpa a mí, sino al plugin; y si alguien sabe de alguna mejor forma de solucionar esto, que me lo diga (pueden usar el formulario de contacto para estar seguros de que reciba el dato, jeje ;))

Social Bookmarks

Esto de estar mucho tiempo alejado de internet lleva a que de repente me encuentre con sorpresas más que agradables, como el hallar de repente una especie de moda (que sin duda ya tiene su tiempo) para compartir bookmarks (o “favoritos” según Microsoft). Los sitios agrupados bajo la denominación de Social Bookmarks tienen en común algunos elementos centrales: en todos ellos, la idea básica es de instalar un favelet en la barra de vínculos de tu navegador, que al visitar una página interesante uno puede accionar para enviar al servicio, agregando comentarios y ubicándolo en categorías o asignándole tags. Luego, las direcciones que has guardado son accesibles públicamente, indicándote además la cantidad de gente que ha marcado la misma página y por lo general otras páginas dispuestas bajo los mismos tags o categorías. Por supuesto, cada servicio ofrece además otras gracias, algunas de las cuales trataré de indicar a continuación:

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Batman Inicia

Batman Begins - Poster promocional en EE.UU.

Recién estuve viendo el trailer de Batman Inicia (esta es la horrible traducción que han elegido para Batman Begins), y me parece que promete mucho, sobre todo por su falta de espectacularidad, de la cual Joel Schumacher saturó toda la saga de Batman post-Burton. Al parecer, Christopher Nolan apunta precisamente a recuperar esa dirección, retomando la historia desde el comienzo:

Batman Inicia de Christopher Nolan explora los orígenes de la leyenda de Batman y la aparición del Caballero Oscuro como fuerza del bien en Gótica. Después del asesinato de sus padres, el desilusionado heredero industrial Bruce Wayne (Christian Bale) viaja por el mundo buscando la manera de combatir la injusticia y a la vez provocar miedo a aquellos que se aprovechan de los temerosos.

http://www.la.warnerbros.com/batmanbegins/synopsis.html

La película se estrena a mediados de junio en latinoamérica (el 16 en Chile), habrá que esperar a ver si esta película no termina siendo sólo una más de la oleada de adaptaciones de cómics a la pantalla grande.

Stereophonics – Dakota

Recién escuché por pimera vez Dakota, el nuevo single de Stereophonics, perteneciente a su nuevo disco Language.Sex.Violence.Other?, lanzado el 14 de este mes en Europa.

El single es sencillamente excelente, tiene esa frescura de sonido que ya es clásica en Stereophonics, ese algo que aunque sea viejo suene nuevo: con un sonido que despierta reminiscencias de los 80, algo ingenuo pero a la vez cuidadosamente elaborado, Dakota retoma esas temáticas líricas de su primer disco: tan sencillas como hacer música con un día cualquiera en una ciudad cualquiera, pero dichas de la manera justa para convertirse en buena música. La extraña y progresiva mezcla de un sonido casi (o semi) electrónico con el old fashioned rock británico tradicional de los ‘Phonics resulta simplemente imperdible para quien ande en busca de nueva y buena música.

Vaticano vs. Dan Brown

Ya lo había puesto Eduardo (vía Citius64), y hoy hasta lo veo publicado en el diario (aunque sea en este lamentable diario): el Vaticano se va en picada contra El Código Da Vinci, el best-seller de Dan Brown, que más allá de haber vendido montones y montones de copias no tiene mucha más gracia.

Aprovecho para recomendar, a quienes disfrutan con esta especie de subgénero literario el profundamente denso El Péndulo de Foucault de Umberto Eco, que transita por caminos algo similares en cuanto a trama, pero con una pluma mucho más interesante (aunque a veces sobre-intelectualizada, hay que decirlo) —para los que han estado atentos, hace no mucho publiqué un extracto que puede ayudar a hacerse una idea.

Sí al erotismo salvaje

Probablemente habrá quien considere este fragmento inadecuado… el que lo haga, que reclame:

Años después, en plena Plaza Italia, crucé a un amigo español que visitaba Santiago y miraba curioso a los policías y barreras de contención papales. Le conté que la selección chilena jugaba un partido contra Brasil en el Nacional. Me recordó que había visto una noticia hace años donde al Papa le habían dicho ¡No! más de 60 mil jóvenes en ese estadio. Le recordé la pregunta de Juan Pablo II: “¿Queréis abandonar el ídolo del sexo?” (…)

Marcos Silva. Nunca tuve el disco de los Clash. Columna publicada en el diario Siete el28 de Febrero de 2005.