La segunda enciclopedia de Tlön

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Ayer recibí La segunda enciclopedia de Tlön, la primera novela steampunk chilena y segunda del fallecido escritor quillotano Sergio Meier... Me pareció una buena opción para leer mientras espero el reemplazo de mi nook.

Conocí a Meier a través de un viejo amigo de la época del colegio. Totalmente recomendable su entrevista en Una Belleza Nueva con Christian Warnken, que se puede ver completa en Otro Canal.

De la presentación del libro:

¿Se imagina al más grande físico de la historia, Isaac Newton, viviendo al interior de una nave estelar regida por ordenadores cuánticos? La Segunda Enciclopedia de Tlön”, la primera novela steampunk chilena, nos invita a viajar por universos holográficos, mundos victorianos y nuestro vecindario. Mientras somos testigos de una lucha que alcanza a inteligencias artificiales, matrices de realidad virtual, corporaciones galácticas e inclusive, la esotérica cábala hebrea. Así, Sergio Meier, un alquimista posmoderno, desencadena su Apocalipsis de alto vuelo épico.

A todo esto, la mejor forma de adquirirla es consultando directamente en el sitio web de su editorial: Puerto de Escape.

Mogwai: Special Moves

Special Moves es la primera entrega en vivo de Mogwai. Algunos tratan de entender el disco como un “grandes éxitos” en espera de nuevo material, o como una estrategia de supervivencia en un género en decadencia. Respetuosamente, creo que están equivocados. Por una parte, porque creo que Mogwai, más que definir el post-rock, lo trasciende. Por otra, porque en Special Moves no importan las referencias a la historia o al contexto, sino que se trata justamente de lo contrario: del fenómeno en su singularidad, y de ese engañosa reproductibilidad del registro en vivo. Un disco en el que perderse y sentirse parte de la escena y el momento.

Divididos: Acariciando lo áspero

Acariciando lo áspero Divididos debería ser nombrada oficialmente una banda fundamental en el rock latinoamericano, y Acariciando lo áspero (su segundo disco, lanzado en 1991) es un perfecto ejemplo de sus méritos para ello.

Sería imposible clasificar a este disco de cualquier otra forma que no fuera rock, y a pesar de ello no se trata de un álbum plano o monótono sino todo lo contrario, ya que en sus 13 pistas no para de reinventarse. La excelencia musical de Ricardo Mollo y compañía queda demostrada a cada momento, en un despliegue instrumental de alta factura que no cae en los típicos clichés del virtuosismo (tipo Joe Satriani a fines de los 80), sino que hace gala de un rango estilístico impresionante: el paseo entre un rock aplastante en El 38, Cuadros Colgados y Paraguay —es fácil comprender la razón por la que suelen llamarlos La Aplanadora del Rock—, la influencia funk en Qué Tal, Ala Delta, Azulejo, el reggae de Sisters e incluso el folk de Haciendo cola para nacer resulta en todo momento atrayente, incluso en los pequeños delirios como el cover de Cielito Lindo y Jamelosporahí.

El broche de oro lo ponen Ala Delta, pero por sobre todo el impecable cover de Voodoo Child (Slight Return) de Jimi Hendrix, que se convertiría en un clásico que marca uno de los puntos más altos de los conciertos de la banda hasta el día de hoy.