Re-renovar la izquierda

No estamos luchando por las viejas banderas socialistas del anticapitalismo, del antiimperialismo, de la socialización de los medios de producción, de la estatización de las empresas…

Lo importante es la conformación de un nuevo y gran movimiento de auténtica izquierda, no fundada en las antiguas banderas, sino en nuevas, como son el tema de la globalización, de las AFP en Chile. Han surgido una serie de temas nuevos que exigen nuevas respuestas.

Carlos Altamirano, “Los partidos de la izquierda chilena están agotados” (La Tercera Reportajes, 18/01/2009)

La intelectualidad y la izquierda

(…) la pequeña burguesía intelectual creía en la izquierda; la izquierda era su partido desde hacía decenios, precisamente porque no era solamente el suyo. En una noche de derrota y retirada, se encontró sin partio. Peor aún, pronto tuvo que preguntarse si acaso alguna vez lo había tenido. Aparentemente, la izquierda no tenía nada que hacer con ella. Los gobiernos de izquierda no habían parado de maltratarla. Le habían mostrado su desprecio, tratándola como estiércol para tan sólo fertilizar las tierras grávidas de cosechas futuras (los barrios periféricos, las campiñas, los start up, los cantantes de variedades, etc.). Le habían hecho la vida imposible al permitir derramarse río abajo todo aquello que le importaba —la educación, el hospital público, la lectura—. Y mira por donde, a la hora de la derrota, se la acusó: todo era culpa de los intelectuales que creen saberlo todo mejor que nadie.

Jean-Claude Milner, La política de las cosas

¿Es Chile un país de izquierdas?

En las últimas semanas Carlos Ominami me ha sorprendido gratamente en dos oportunidades: primeramente, por las declaraciones que hizo en la cena con la SCD (que le valieron las pifias de quienes por estos días se arrogan y apropian patudamente del calificativo de “artistas chilenos”) y luego por este artículo publicado en el suplemento de “Reportajes” de La Tercera hace un par de semanas.

A cada quien podrá gustarle o no lo que dice, pero nadie puede negar que lo dice clarito…