Derechos humanos y derechos animales

[¿Por qué los humanos tienen derechos?] porque los seres humanos tienen la capacidad -actual o virtual- para reconocer qué es un derecho y para apreciar que forma parte de una vida digna. Si los demás no se lo reconocen, tienen conciencia de ser injustamente tratados y ven mermada su autoestima. Por tanto, en el caso de que solo los seres humanos tuvieran este tipo de derechos, tendrían total prioridad en cuestiones de justicia. ¿Tienen los animales un tipo de derechos similar?

Adela Cortina¿Tienen derechos los animales?

Teoría crítica al borde del abismo

Teoría crítica al borde del abismo [lanacion.cl]Entre 1932 y 1941 apareció, bajo el austero título de Zeitschrift für Sozialforschung (ZfS: revista de estudio social), una extraña publicación, redactada principalmente en alemán aunque sus últimos cuatro números lo serían en inglés. Su vocación, de creérsele a su iniciador, el filósofo Max Horkheimer, era “brindar una teoría del transcurso de la época presente”. Atrapada justamente por ese tiempo de hierro y la toma del poder por Hitler, se convirtió rápidamente en una revista nómada, cuya redacción erró entre París y Ginebra antes de encontrar refugio en la Universidad de Columbia (Nueva York), donde la que más tarde se conoció como la Escuela de Francfort buscaría borrar sus orígenes marxistas…

Ben Millen » iPhone Deconstruction

Ben Millen » iPhone DeconstructionIn researching the iPhone as a part of Critical Wayfinding, the analysis of the device, the corporation, the vast network of shareholders, technology and the distribution infrastructure that surrounds it yielded an overwhelming amount of information. In an attempt to organize this information into a format that is engaging and reflective of the wayfinding foundations of the project, two large conceptual diagrams in the style of Harry Beck’s London Underground diagram were produced.
These are not maps in any conventional sense, but rather diagramatic representations of the interconnected space of technology, capital, instrumental value, exchange value, social and environmental impact that surround the device. The first diagram focuses primarily on the physical device, and the existence of the device as an object in our world. The second examines the placement of the device with respect to the individual and society.

El sujeto lacaniano (más allá del reduccionismo esencialista)

En términos más simples, la concepción lacaniana de la subjetividad está llamada a remediar las deficiencias o “suplementar” —este término no está utilizado aquí en su más estricto sentido derrideano, aunque un aroma deconstruccionista no esté enteramente ausente— al posestructuralismo, la teoría social, la crítica cultural, la teoría de la ideología, etc. ¿Pero una acción de esa clase no es una acción reduccionista par excellence? Aunque nuestro propio enfoque, como será desarrollado en los capítulos siguientes, se localiza claramente más allá de una lógica de suplementación, sería injusto considerar al sujeto lacaniano como término de una reducción inaceptable. Este sería el caso sólo si la noción lacaniana de subjetividad fuera una simple reprodución de un sujeto esencialista, de un sujeto articulado en torno a una sola esencia positiva, transparente para sí misma y totalmente representable en el discurso teórico. Pero este sujeto esencialista, el sujeto de la tradición filosófica humanista, el sujeto cartesiano, o aun el sujeto reduccionista marxista cuya esencia se identifica con sus intereses de clase, es justamente lo que ha sido y tiene que ser cuestionado; no puede ser parte de la solución porque forma parte del problema inicial. El sujeto lacaniano está claramente localizado más allá de una noción de la subjetividad tan esencialista y simplista. No solo es Lacan “obviamente el más distante de aquellos que operan con categorías esencialistas o nociones simplistas de causa u origen psíquico” (Barret, 1991), sino que el sujeto lacaniano se opone y trasciende radicalmente a todas esas tendencias sin, de todos modos, arrojar al bebé junto con el agua sucia, es decir, al locus del sujeto junto con sus formulaciones esencialistas

Yannis Stavrakakis, Lacan y lo político (Prometeo, 2008), p. 34

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Stop buying unnecessary things.

Toss half your stuff, learn contentedness.

Reduce half again.

List 4 essential things in your life,

stop doing non-essential things.

Do these essentials first each day, clear distractions

focus on each moment.

Let go of attachment to doing, having more.

Fall in love with less.

vía » less :mnmlist.com.

Nietzsche, Heidegger y Derrida en Castellano, vuelven a estar online | Denken Über

Nietzsche, Heidegger y Derrida en Castellano, vuelven a estar online | Denken ÜberFinalmente y con bastante lógica la Cámara Argentina del Libro perdió el juicio que le había iniciado a Horacio Potel, docente de filosofía de la Universidad de Lanús, porque en sus sitios Nietzsche en Castellano, Heidegger en Castellano y Derrida en Castellano, ponía al alcance del público, en forma gratuita y sin fines de lucro, una completa relación de los textos, vida y obra de los tres filósofos, además de fotos, biografías, comentarios y enlaces.

El cuerpo como construcción sociopolítica

En todas las sociedades, las representaciones que tienen que ver con la composición y la formación del cuerpo son maneras que tienen las sociedades para definir el sitio que los sujetos tienen dentro de su espacio social, y lo hacen también tratando de despertar en los sujetos su sensibilidad y sus pulsiones. Encontramos en este trabajo cómo, a través de la manera de construir la noción de cuerpo, todo esto permite interpelar a hombres y mujeres en su sensibilidad, su pasión, su vida sexual; pero eso también permite asegurar el sitio de cada cual en el sistema. Así, las representaciones del cuerpo y sus saberes son tributarios de un estado social, de una visión del mundo, y al interior de ésta, de una definición de la persona; el cuerpo es una construcción sociopolítica, no es una realidad en sí.

Denise Jodelet — “Enfoques del cuerpo en Ciencias Sociales y Humanas. Balance y perspectivas”

La intelectualidad y la izquierda

(…) la pequeña burguesía intelectual creía en la izquierda; la izquierda era su partido desde hacía decenios, precisamente porque no era solamente el suyo. En una noche de derrota y retirada, se encontró sin partio. Peor aún, pronto tuvo que preguntarse si acaso alguna vez lo había tenido. Aparentemente, la izquierda no tenía nada que hacer con ella. Los gobiernos de izquierda no habían parado de maltratarla. Le habían mostrado su desprecio, tratándola como estiércol para tan sólo fertilizar las tierras grávidas de cosechas futuras (los barrios periféricos, las campiñas, los start up, los cantantes de variedades, etc.). Le habían hecho la vida imposible al permitir derramarse río abajo todo aquello que le importaba —la educación, el hospital público, la lectura—. Y mira por donde, a la hora de la derrota, se la acusó: todo era culpa de los intelectuales que creen saberlo todo mejor que nadie.

Jean-Claude Milner, La política de las cosas